Situación grave y decisiva que pone en peligro el desarrollo de un asunto o un proceso; así define el diccionario el significado de crisis.
Cuántas situaciones graves y decisivas atravesamos las personas en el transcurso de la vida, asumiendo que se viva una media de 70 años, podríamos pensar que no son pocas, sin embargo el enfrentarla y hacer uso de cuanto talento o recurso disponemos para superarla es lo que forja nuestro carácter.
Recordemos este famoso dicho popular: No hay mal que por bien no venga, ni cuerpo que lo resista.
Crisis hay de todo tipo: económica, conyugal, emocional, existencial por citar algunas y aunque parezca que para cada una la receta de como enfrentarla es diferente, sólo tres cosas debemos tener presente:
1.La crisis pasará, ya que nada es eterno, sólo Dios.
2. Toda crisis produce gente capaz de superarla, ya que somos seres de poder, de amor y de dominio propio (2a Timoteo1:7).
3. La crisis nunca será el problema, sino la respuesta que demos al problema, la que hará la diferencia.
Josué 1:7-8
7 Solamente
esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la
ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni
a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.
8 Nunca
se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche
meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él
está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te
saldrá bien.
Todos los seres humanos venimos a este mundo con un tesoro que debemos aprender a administrar y son nuestros talentos y aptitudes, los que nos servirán a la hora de atravesar por una crisis y justo en medio de ella, venciendo el miedo y haciendo uso de nuestros talentos hallaremos la escalera al éxito y convertir nuestros sueños en realidad.
Les invito a leer la Parábola de los Talentos en Mateo 25: 14-30.
